martes, 19 de febrero de 2013

El cine

Invierno. Mal tiempo. Exámenes. Nervios...y para superarlo, cocidos y chocolates a la taza por millones.

Y ésto no puedes ser. Vale que esta época sea deprimente, y fría, y húmeda... (Que ganas de verano), pero algo bueno tenia que tener: el cine

Si señores: me refiero a esa sala de paredes oscuras con una gran pantalla a la que se suele mirar sin pestañear.
 

Y es que...ir al cine es toda una aventura.
 
En primer lugar, tendrás que soportar las largas colas de gente, que como tú, se refugian de la lluvia bajo la tenue luz del proyector.
 
Rezarás para conseguir unos asientos decentes. Las películas  son una muestra de arte, y como tales, hay que respetarlas y admirarlas como se merecen.
 
Das gracias al cielo porque tienes una plaza centrada en la que no tendrás que forzar demasiado las cervicales.
 
A continuación, debemos mencionar una segunda linea humana que se agolpa frente a los puestos de palomitas.

¡oh, las palomitas! Dulces o saladas, acompañadas de agua o refrescos... Sabes que la mitad del cartón estará en tu estomago antes de que comiencen los anuncios, pero aun así las compras diciendo el típico:

"Esta vez las guardo hasta que empiece la peli"

No lo harás. Lo sabes. Yo también lo he intentado y es imposible. Te tientan con esas que si no las comes, se te caerán. Y ahí comienza la perdición. Ese suave crujido que emiten cuando tus dientes las mastican con parsimonia (o ese chillido que sueltas cuando tienen un grano de maíz entero) sabe a gloria.

Y mientras tanto te metes en la sala.

Vamos a ver. Esto es algo que hay que discutir:

En un brazo llevas las palomitas y el abrigo

En el otro las entradas y el vaso.

Caminas como Terminator. Esta demostrado científicamente.

Cuando llegas al sitio asignado buscarás el lugar apropiado para todo...para todo menos el abrigo. No sabrás donde ponerlo: si lo apoyas en las piernas, te da calor. Si lo colocas detrás de la espalda, te sentirás incomodo.

¿Qué solución encuentras a tan terrible dilema?

Ponerlo en esa butaca "que todavía no han ocupado" y que "si viene alguien, lo quito"

Vendrá alguien. Asumelo.

Pero para cuando quieras imponer un poco de orden, la luz de las bombillas se irá atenuando y sonará ese característico "crack" que da comienzo a la función.

Y es entonces, cuando ya ha pasado tu "suplicio" cuando realmente recoges sus frutos, en forma de una suculenta cinta que te mantendrá con el corazón en la mano durante tantas horas como dure.

Una vez que estés fuera, repetirás las mejores frases, te reirás y comentaras:
"Habrá que repetir"

Repetirás, porque al fin y al cabo, el cine es un vicio sano.

Loca
Mi twitter: @maquipehp

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